En los cerros orientales de Bogotá, en donde hay bosque nativo bien conservado, es común poder observar a la Pava de montaña (Penelope montagnii), haciendo su canto o moviéndose entre los árboles en busca de frutos.
Siempre ha sido un ave restringida a zona montañosa, sin embargo, desde el año 2022, comenzaron ha ser reportados registros esporádicos de esta especie en el humedal de Córdoba y al parecer en otros espacios naturales de la ciudad. El más reciente fue de hace unas cuatro semanas en el sector uno del humedal.
Hasta su plena confirmación, durante el censo de aves acuáticas, coordinado por la Asociación Bogotana de Ornitología, del sábado 21 de febrero, cuando de camino al gran espejo de agua del sector tres, el grupo de observadores fuimos sorprendidos por una pareja de pavas, a muy poca distancia, comiendo vallas rojas en árboles de Saúco. Por varios minutos, tuvimos el placer de observarlas y seguirlas a medida que se desplazaban lentamente.
Es muy raro que esta pava este en el bosque de un humedal en medio del caos urbano, la hipótesis positiva, podría ser, que la población en los cerros ha aumentado y que por ello se han atrevido a buscar otras zonas de alimentación. Esperamos que así sea, se queden y podamos seguirlas encontrando; el humedal tiene una importante variedad de árboles nativos que le pueden ofrecer alimento y refugio todo el año.