En los humedales, lo que suceda en sus orillas es fundamental para su conservación y para contar con una mayor variedad de vida silvestre, a este sitio se le denomina zona litoral (franja de transición entre la zona acuática y la terrestre).
Una adecuada conservación de las zonas litorales, evitando que sean alteradas y pisoteadas, sino, al contrario, permitiendo su renaturalización y restringiendo el ingreso de personas y animales domésticos, permite la aparición de especies vegetales y animales, que por lo general no es posible encontrar en otros espacios de un humedal.
En el humedal de de Córdoba, desde hace más de 20 años, se ha aplicado la estrategia de considerar las zonas litorales como de conservación estricta, lo cual ha permitido su consolidación en sus tres sectores, facilitando, en especial, la aparición de especies vegetales que antes no era posible registrar.
La mayoría de estas plantas son acuáticas (macrófitas) poco conocidas y estudiadas, cuya variedad está en aumento cada año, algunas de éllas, plantas típicas de los humedales, han desaparecido en muchos de estos ecosistemas en Bogotá. Por lo general son ignoradas, no apreciadas y eliminadas por malas prácticas, como el mal llamado “mantenimiento de humedales”
Viven en ese límite entre el agua y la tierra, algunas aparecen y desaparecen según sea invierno o verano, o según el nivel del agua este alto o bajo; otras forman praderas permanentes en conjunto con otras especies y ofrecen un microhabitat muy apreciado por insectos, anfibios, mamíferos como el Curi y aves.
El siguiente registro fotográfico es de algunas de estas plantas tan especiales: