Para la vida acuática de los humedales, ubicados en la ciudad de Bogotá, es cada vez más difícil sobrevivir entre agua de mala calidad, cuya contaminación sigue en aumento; lo cual sumado a la presión de la actividad humana generan un panorama bastante complejo.
Aves, anfibios, peces e insectos, habitan en cauces en donde hay una mezcla de agua lluvia y aguas residuales, en donde a pesar que las plantas acuáticas logran filtrar y descontaminar una parte de esa carga nociva, queda una gran cantidad que altera el ecosistema. En todos los humedales es posible encontrar zonas aisladas en donde se represa agua lluvia y la vida silvestre encuentra un respiro para habitar y mantenerse en el tiempo; en otras zonas el exceso de aguas residuales cargadas de contaminación derivada de la actividad humana no permite la permanencia de muchas especies. Algunas aguantan cargas altas de polución, pero muchas otras no están adaptadas a esas condiciones, y, si pueden, abandonan estos estos espacios o perecen.
Por décadas la vida acuática de los humedales se ha enfrentado a está situación sin solución, a pesar de ello, todavía es posible encontrar una importante variedad de especies animales y de plantas silvestres, que mantienen la vitalidad de estos ecosistemas. ¿Hasta cuándo lo pueden lograr?, nadie lo sabe, ni la autoridad ambiental, la Secretaria Distrital de Ambiente, encargada de su protección; ni mucho menos la Empresa de Acueducto de Bogotá, responsable del ingreso, sin control, de las aguas residuales.
Hoy en el día de los humedales, no debería seguir la hipocresía de las instituciones, que celebran, hacen eventos y sacan pecho, muestran fotos de las aves, las ranas, los juncales y de los espejos de agua envenenados, pero no proponen ni gestionan lo suficiente para que el agua este limpia y mejore la vida y la permanencia para cientos de especies animales y vegetales, y mejore la salud pública.
Nota: En la Política Distrital de Humedales (año 2007) existe un proyecto de solución a corto plazo, se llama Caudal Ecológico, sólo el humedal de Córdoba lo tiene, por el fallo de acción popular 0254. En los otros humedales no se ha querido implementar, aunque sí se contrató una costosa consultoría para hacerlo y terminaron proponiendo llevar más aguas residuales.