El Rupornis magnirostris (gavilán campestre), tiempo atrás fue una muy especie esporádica, de escaso registro, sin embargo, desde hace por lo menos catorce años se estableció como residente y hoy es el ave de presa de mayor presencia en el humedal de Córdoba.
Desde entonces su fuerte llamado en lo alto de los árboles del bosque y sus vuelos cortos a baja altura, se perciben como una parte vital del ecosistema. Tomó posesión del humedal y de sus diferentes hábitats para quedarse y hacer control de roedores y de otras especies.
Es una ave imponente de 38 cm, la cual se adapta muy bien a la presencia humana, incluso es posible encontrarlo, de manera fugaz, en los parques y jardines bien arborizados de los barrios aledaños.
En los últimos años se ha logrado registrar como aumenta su población, hecho confirmado por la presencia de individuos juveniles junto a sus padres, aprendiendo a interactuar con su entorno natural.